En las siguientes líneas te traemos varios planes para que puedas aprovechar las tardes largas de verano en Madrid si te quedas en la capital.
Cuando el calor empieza a bajar y la luz se alarga hasta casi las diez de la noche, Madrid se transforma.
La ciudad ofrece una segunda jornada que empieza después del trabajo o del turismo, y que invita a salir, caminar y redescubrir rincones con otra luz.
Aquí van algunas ideas para sacarle partido a las tardes largas de verano en Madrid sin gastar demasiado.
Pasear por El Retiro al atardecer
El Retiro se vuelve más tranquilo y fresco a última hora del día. Puedes alquilar una barca en el Estanque Grande, visitar el Palacio de Cristal o simplemente sentarte en un banco con un libro.
La luz dorada entre los árboles es uno de los mejores momentos del día para desconectar.
Subir a una terraza con vistas
Madrid está llena de azoteas, muchas de ellas de acceso gratuito o con consumición.
La del Círculo de Bellas Artes es la más conocida, pero hay otras como la del Hotel Riu Plaza España, la del Mercado de San Antón o la de El Corte Inglés de Callao, que ofrecen vistas espectaculares sin agobios.
Tapear sin prisa en barrios con encanto
La Latina, Lavapiés o Malasaña son perfectos para recorrer a pie, ir parando en bares y descubrir plazas con terrazas escondidas. Con el calor bajando y las calles animadas, las tardes se alargan sin darte cuenta.
Cine de verano y teatro al aire libre
Cada verano, Madrid organiza ciclos de cine en parques, plazas y patios históricos. Puedes ver películas en el parque de la Bombilla, el Palacio de Cibeles o Matadero Madrid.
También hay funciones de teatro en espacios abiertos como los Veranos de la Villa.
Rutas en bici por Madrid Río o la Casa de Campo
Cuando el sol afloja, una ruta en bici puede ser una forma activa y agradable de terminar el día. Madrid Río tiene carril bici, fuentes, áreas de descanso y hasta puentes con vistas.
Otra opción más verde es ir hasta el Lago de la Casa de Campo y quedarse a ver el atardecer.
Visitar museos con horario extendido
Muchos museos amplían su horario en verano. El Prado, el Reina Sofía o el Thyssen permiten visitas hasta las 20:00 o más tarde algunos días. Es una forma de disfrutar del arte con menos gente y sin pasar calor.
Buscar la sombra en un jardín histórico
El Jardín del Príncipe de Anglona, en La Latina, es un rincón fresco, tranquilo y poco conocido.
También puedes recorrer el Real Jardín Botánico o los jardines de Sabatini, junto al Palacio Real. Son perfectos para descansar o simplemente mirar cómo cae la tarde.
Cruzar Madrid a pie sin rumbo
Una de las mejores formas de aprovechar una tarde larga es caminar sin mapa. Desde Gran Vía hasta Chamberí, de Chueca a los bulevares, Madrid se deja recorrer con calma.
Y siempre hay algo nuevo: un escaparate curioso, una librería abierta o un músico callejero que pone banda sonora al paseo.
